Un año más, coincidiendo con el 68º aniversario del colegio, se celebró el acto de graduación de los 152 alumnos de Bachillerato y Formación Profesional que este curso terminan sus estudios en el centro.

Presidió el acto la Directora del Área Territorial de Madrid Capital, Marta González Rodríguez. Además de imponer la Beca de Tajamar a los graduados, en el acto también se reconoce el trabajo de las familias y el de los profesores. En esta ocasión la familia Chimeno recibió la Beca de Honor de Tajamar.

Por parte de los profesores, se hizo un reconocimiento a dos profesores que cumplen 25 años de trabajo en Tajamar: Álvaro Gil Ruiz, profesor de Primaria, y Ángel Madrid Grande, profesor de Secundaria, que se recupera como puede de las secuelas de un ictus padecido hace un año. Su madre recogió el galardón en su nombre.

Hablan los alumnos

Las intervenciones de los alumnos son especialmente emotivas. Corrieron a cargo del delegado de Humanidades, Gustavo Ron Utrera, y del delegado de SMR, Fernando Bartolomé Gotarredona.

Este último comenzó el discurso glosando una frase de san Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei e inspirador de Tajamar: «No hay amor más grande que dar la vida por los demás; y la vida se da también en las cosas más pequeñas de cada día». Cuando leí esto pensé que describía muy bien lo que hemos vivido aquí. No habla de grandes gestos ni de cosas extraordinarias. Habla de lo cotidiano, de lo pequeño, de aquello que muchas veces pasa desapercibido… pero que es lo que, de verdad, marca la diferencia”.

Durante el discurso se refirió a los “tutores que se quedan más tiempo cuando hace falta, que no miran el reloj si alguien necesita ayuda y que están ahí cuando las cosas no van bien. Y eso no se hace por obligación. Se hace por vocación. Porque de verdad quieren que aprendamos, que mejoremos y que salgamos adelante”.

Finalmente se dirigió a los padres, a los que agradeció la paciencia, (…) y el esfuerzo económico y personal. Terminó sus palabras agradeciendo “a Tajamar por prepararnos no solo para trabajar, sino para vivir”.

Becas de Honor a personas e instituciones

Además de los alumnos, en este acto también se reconoce el trabajo de otras personas e instituciones, dentro y fuera de Tajamar. Uno de esos reconocimientos es de los 25 años de trabajo en Tajamar. Esta vez, la distinción fue para Álvaro Gil Ruiz, profesor de Primaria, y Ángel Madrid Grande, profesor de Secundaria, que sufrió un ictus en enero de 2025 del que sigue recuperándose. Fue emotivo su recuerdo. Unos días antes, el Comité directivo de Tajamar le impuso la beca de honor en la residencia de El Casar, donde vive desde entonces.

En su discurso en nombre de los profesores, Álvaro Gil dijo que “veo vuestras caras y no puedo dejar de emocionarme. Han pasado muchos años desde que os conocí y son muchos los momentos que hemos vivido juntos (…). Pensando en vuestro futuro quería proponeros algunas herramientas para vuestra vida. Y os las quiero entregar como si fuerais investidos como caballeros que salen al mundo, para que os pueden ayudar en una sociedad polarizada, con el reto de la Inteligencia Artificial y llena de múltiples ideas que conviven. Estas son cuatro: leer, escribir, escuchar y hablar (…). Quizá lo que se hace más urgente es la capacidad de diálogo, es decir de escucha y habla. Es muy necesaria para formarnos bien, porque nos obliga a estar al día de los temas de actualidad y a tener una postura clara”.

Se concedieron también otras tres becas de honor: a Julia Lázaro Cabrera, ex directora del colegio Mater Amabilis; a María Torrego Barona, presidenta de la Fundación Red Madre; e Ignacio San Román, ex director de Tajamar. Antes se proyectó un video resumen de la promoción, en el que se hacía un repaso de su etapa a través de imágenes y entrevistas a alumnos, padres y profesores.

Por último, tras imponerle la beca de honor, clausuró el acto la Directora de Área Territorial (DAT) de Madrid capital.