Los reflejos primitivos ha sido el tema elegido para tratar en el segundo networking que hemos organizado en Tajamar junto con Los Tilos para profesoras de escuelas infantiles. Las profesoras han contado con una ponente de excepción, María Algueró, experta en neurodesarrollo.
En esta ocasión, se ha elegido este tema porque el movimiento (reflejo primitivo) es la base del aprendizaje: postura, coordinación, atención, lectoescritura y regulación emocional dependen de un desarrollo neuromotor adecuado.
Los reflejos primitivos marcan el camino del desarrollo y nos muestran cómo acompañar a cada niño según su ritmo. Entenderlos ayuda a detectar señales tempranas y a ofrecer apoyo eficaz sin culpar al niño.
Y ¿por qué se llaman primitivos? Según señala María, “porque aparecen desde la vida intrauterina y los primeros meses. Son los primeros patrones automáticos de movimiento, guiados por el tronco encefálico, que preparan al niño para movimientos voluntarios y habilidades complejas”.
Son “primitivos” solo en el orden temporal, no porque sean negativos. Su función es progresar hacia un desarrollo más sofisticado.
Una madre o un padre puede preguntarse ¿qué puedo hacer para favorecer los reflejos primitivos en mis hijos pequeños? He aquí los consejos que ofrece esta experta:
Por parte de la madre/familia:
- Sostener, acunar y mover al bebé de manera natural y respetuosa.
- Estimulación sensorial suave y variada (tacto, balanceo, cambio de posiciones).
- Tiempo boca abajo (“tummy time”) para fortalecer cuello, brazos y tronco.
- Juegos que inviten al bebé a explorar su cuerpo y el espacio.
Por parte del niño:
- Rodar, girar, arrastrarse, gatear y explorar libremente.
- Movimientos espontáneos sin restricciones.
- Experimentar cambios de posición y equilibrio.
- Observación del movimiento: cómo anda, cómo se sienta, cruza la línea media, agarra el lápiz.
- Actividades cortas y lúdicas: 5–7 minutos de pausas activas, gateo, arrastre, movimientos cruzados.
- Integración progresiva: respetar el desarrollo de cada niño, no forzar movimientos.
- Clima seguro y motivador: favorecer que los niños exploren el movimiento sin estrés.
- Con esto se fortalece la base para atención, coordinación, escritura y regulación emocional.
Descargarte presentación del networking sobre Reflejos primitivos.
