“Vivimos en una cultura visual, de lo icónico; el diseño vende”, señala José Manuel Carrión Arias, profesor de Diseño y Producción Editorial de Tajamar. “Hoy en día -prosigue-, las herramientas informáticas, en forma de programas o de apps, facilitan mucho la realización de efectos y operaciones visuales que hace solo un par de décadas estaban reservadas a los expertos. Estamos ante un proceso de “democratización” que en bastantes casos ha podido contribuir a la extensión de prácticas visuales extravagantes quizás, pero poco eficaces”.