Todos lo estaban esperando desde hace días, cuando empezaron a trabajar en clase el eclipse solar que ocurriría el viernes 20 de marzo entre las 09.00  y las 11:08. La expectación era grande. Y, como estaba también previsto, Jesús Carmona, un padre de Tajamar, instaló su telescopio para que los alumnos pudieran contemplar el eclipse. Lo único que no acompañó fue el tiempo. Las nubes impidieron ver con total nitidez el eclipse.